Logopedia

¿Por qué Logopedia?

Al igual que en la visión, el desarrollo del niño puede ser muy variable y depende de muchos factores (genéticos, anatómicos, desarrollo correcto, etc, ). Es por ello necesario que clínicamente observemos al niño de forma global y valoremos su comportamiento con respecto al entorno que le rodea. El logopeda es el Diplomado Universitario encargado de la prevención, evaluación, diagnóstico y tratamiento de las alteraciones en el lenguaje oral y escrito, en la voz, en el habla, en las funciones comunicativas y en las funciones orales asociadas: respiración, masticación y deglución.

Su campo de actuación es muy amplio pues abarca desde la atención temprana en la población infantil, hasta la intervención en la edad adolescente, adulta y en la tercera edad.

Áreas de intervención de la Logopedia

El logopeda puede intervenir en las siguientes áreas:

  • Área de la voz: disfonías, afonías
  • Área del lenguaje: retraso del lenguaje, trastorno específico del lenguaje, afasias.
  • Área de la Comunicación: dificultades en el uso social del lenguaje, trastorno del espectro autista.
  • Deterioro de las funciones del lenguaje a causa de enfermedades degenerativas.
  • Alteraciones de la Lectura y Escritura: dislexia, disgrafía, disortografía, dificultades en la comprensión lectora, discalculia
  • Alteraciones en la Deglución y Masticación.
  • Técnica vocal: mejora de la dicción, hablar en público

¿Cuándo es necesario un Logopeda?

Al igual que ocurre con la visión existen signos que nos indican que un niño debe acudir al Logopeda para valorar si requiere tratamiento. Les aconsejamos una revisión si presenta alguno de estos síntomas:

  • No se le comprende cuando habla.
  • Se “come” sonidos o agrega otros.
  • No discrimina algunos sonidos.
  • No habla o habla muy poco.
  • No logra seguir consignas lingüísticas simples.
  • Que con la edad de tres años no haya comenzado a hablar.
  • Si muestra dificultades pronuncia algún sonido.
  • Muestra lentitud en el pensamiento y cálculo mental.
  • Si presenta retraso general en el desarrollo y el lenguaje.
  • Que tenga problemas a la hora de escribir o leer correctamente.
  • Si presenta dificultades en la comprensión de textos y enunciados de problemas.
  • Que respire con la boca abierta.
  • Si se encuentre afónico con frecuencia
  • Que tenga dificultades de atención
  • Que presente problemas de conducta en el contexto escolar.
  • Si tiene dificultades en comprensión, razonamiento, vocabulario.


Metodología de trabajo

Tras realizar una evaluación inicial de las características de la persona, se diseña un programa personal e individual, con los objetivos que se pretenden conseguir. Estos objetivos contemplan a la persona de forma holística, es decir globalmente, teniendo en cuenta las áreas cognitiva, motora, sensorial-perceptiva, afectiva y social. Por supuesto teniendo una funcionalidad visual correcta.

En este proceso se considera fundamental la implicación de la familia y/o educadores por ser los principales mediadores en el transcurso de la estimulación o rehabilitación, incorporando sus opiniones en la elaboración y desarrollo de los programas.